Límites, fronteras e intersecciones en Centroamérica

Université d’Aix-Marseille, 15 y 16 noviembre 2012

Los límites de las identidades y las fronteras geográficas, culturales, lingüísticas y literarias de Centroamérica no están definidas de manera estable. Son el fruto de construcciones históricas en constante evolución y negociación. El istmo, puente entre el Norte y el Sur del continente americano, lugar de paso entre los dos océanos, se caracteriza por su diversidad étnica, social, cultural y lingüística; diversidad que plantea el fenómeno de fronteras e intersecciones, densas y problemáticas al mismo tiempo. Este espacio heterogéneo se articula en torno a fronteras políticas que fragmentan realidades culturales transnacionales.

Las fronteras del istmo se han modificado constantemente en función de los diferentes procesos históricos y políticos desde la época prehispánica, la época colonial (Capitanía General de Guatemala, Real Audiencia de los Confines), el siglo XIX (Provincias Unidas de Centroamérica) hasta nuestros días y no coinciden siempre con las realidades culturales y los movimientos de poblaciones. Si los especialistas concuerdan en la actualidad en concebir el espacio centroamericano como el conjunto de cinco repúblicas originadas a partir de la antigua Capitanía General de Guatemala a las cuales se agregan los estados de Panamá y Belice, los fenómenos históricos de inmigración (zona del Caribe) y los desplazamientos de poblaciones intra y extra regionales invitan a repensar, en el contexto de la globalización, la noción de identidad centroamericana más allá de sus fronteras físicas y políticas. Los largos períodos dictatoriales que marcaron el siglo XX así como las repetidas crisis económicas terminaron por crear, al paso del tiempo, fenómenos de diaspora y auténticos enclaves de poblaciones centroamericanas en el Norte del continente (Estados Unidos, Canadá) y el sur de México (Chiapas). Tales migraciones concernieron grupos sociales muy diversos: clases populares y clases medias, indígenas y ladinos; campesinos, obreros, intelectuales, escritores. En el campo literario y cultural, este exilio – a veces político, a veces cultural – ha generado una producción literaria desterritorializada que cuestiona las fronteras mismas del hecho literario, las nociones tales como las literaturas nacionales, regionales o globalizadas. Se
trata de una problemática que aborda simultáneamente los fenómenos de convergencia y de intersección literarios y culturales en la producción de la región centroamericana.

En un contexto caracterizado por múltiples formas de exclusión, los procesos políticos y sociales, las construcciones de identidades que se redefinen en el marco del auge de discursos feministas y multiculturalistas (pueblos autóctonos, poblaciones afro caribeñas, ladinos) tanto como las concepciones de la nación aparecen con frecuencia como propuestas inestables y/o limitados. En ellas se ponen en juego la integración y la construcción de un convivir común que da lugar a la emergencia de nuevas problemáticas, temáticas y escrituras en los discursos literarios y otras prácticas discursivas. En esa línea, los discursos literarios han abordado a menudo los límites morales del ejercicio del poder. Los procesos políticos y sociales en Centroamérica han, en determinados momentos, desembocado en excesos y desviaciones extremas de los regímenes dominantes (represión, masacres, genocidios, etnocidios). Situaciones límites desde un punto de vista moral y humano que los discursos literarios (y otros discursos) han enfocado desde perspectivas y géneros diversos (poesía, cuento, teatro, novela histórica, policíaca, testimonio, etc.). Las representaciones literarias de esta realidad de los extremos y de las periferias suelen expresarse por medio de formas literarias a su vez fronterizas, en la intersección de diversos géneros o formas discursivas.

Es de considerarse a la vez que la naturaleza de los procesos políticos, sociales y culturales de la región plantea igualmente el cuestionamiento del papel y los límites de las manifestaciones literarias, de los fenómenos editoriales (“balkanización”) y de recepción de la producción de los escritores centroamericanos en sus propios países, en la región, en el resto de América Latina y en el exterior del continente (Europa, Estados Unidos, Africa, Asia). En tanto que literatura al margen y de los márgenes, las manifestaciones literarias centroamericanas se han distinguido también por su interés por los espacios y las realidades situadas del otro lado de las fronteras tradicionales y hegemónicas.

Este coloquio se propone reflexionar sobre estos planteamientos que problematizan la noción misma de la construcción del espacio centroamericano y el alcance de los fenómenos históricos, socioculturales y literarios que allí se desarrollan. Será pues la ocasión para analizar los fenómenos vinculados a los límites y fronteras de esta realidad particular y los puntos de convergencia de estos diversos aspectos y las esperas de los grupos sociales. Y para debatir acerca de la afirmación provocadora del historiador guatemalteco Arturo Taracena cuando dice: “Centroamérica es una hipótesis por demostrar” (Arturo Taracena).

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