Los espíritus y las religiones también son buenos para pensar: Nuevas y establecidas religiosidades en Centroamérica

Responsable: Clara Buitrago Valencia, investigadora (Universidad de Bielefeld, Alemania).

Durante el siglo XX, diferentes disciplinas sociales se caracterizaron por sostener el progresivo declive de las religiones debido al impacto de la modernidad, y el esperado triunfo de la ciencia y la racionalidad. Sin embargo, a principios del siglo XXI la tendencia parece ser opuesta: lejos de constatar la continua pérdida de plausibilidad de los sistemas de creencias religiosas, la modernidad tardía parece caracterizarse por el surgimiento de nuevas expresiones de la religiosidad que se expresan con gran vitalidad en los más diversos aspectos de la vida individual y colectiva.

Esto es especialmente sobresaliente en Centroamérica, donde diversas corrientes religiosas y nuevas espiritualidades, tanto de origen local como foráneo, aparecen e interactúan constantemente con formas religiosas institucionalizadas y por largo tiempo establecidas, configurando un mosaico muy variado y complejo. Estas nuevas expresiones religiosas van desde el fortalecimiento de la espiritualidad maya y las religiosidades afroamericanas, las cuales además de ser un potente motor articulador de la etnicidad, interesan cada vez más a nuevas capas de la población, hasta complejas organizaciones como las iglesias pentecostales y neo-pentecostales, pasando por la multiforme Nueva Era y una oferta ilimitada de terapias alternativas de sanación.

El objetivo de esta mesa es abrir un espacio de debate para todas aquellos investigadores e investigadoras, quienes centran su trabajo en el análisis de las interesantes transformaciones religiosas que están teniendo lugar en Centroamérica en los últimos años. De especial interés son los estudios centrados en el crecimiento imparable del movimiento Pentecostal y neo-Pentecostal en todos los países de la región y las relaciones e impactos transnacionales de estos movimientos religiosos.

Esta propuesta deriva de un proyecto de investigación en el marco del Center for the Interdisciplinary Research on Religion and Society (CIRRUS), el cual ha acogido varios proyectos sobre las religiones en Centroamérica, y el Center for InterAmerican Studies (CIAS), ambos de la Universidad de Bielefeld.